En todos los vinos que se sirvan desde cubos de hielo, deberá tenerse la precaución de sacar la botella del cubo con el paño de servicio (lito) en la parte inferior para que no gotee en el suelo; posteriormente, secarla ligeramente y servir directamente en las copas de la mesa.
Cerciorarse de que se haya enfriado de forma uniforme la totalidad del líquido que la botella contiene; para ello será imprescindible un cubo con capacidad adecuada al tamaño de la botella.
Algunos profesionales defienden que debe envolverse con el paño para el servicio, pero si queremos que se vea la etiqueta y la botella, la verdad es que complicamos un poquito la operación. Si se seca (ligeramente) una vez retirada del cubo, el servicio puede hacerse con la botella desnuda tal y como viene de bodega.
En ocasiones, los diseños de la botellas, también forman parte del marco de la celebración o evento.