No es extraño que los casos de quemadura asociada con politraumatismo concentren la totalidad de la atención del médico hacia la quemadura, especialmente si ésta es extensa. Con lamentable frecuencia pasan inadvertidas otras lesiones que pueden revestir mayor gravedad y riesgo inmediatos.
La observación clínica cuidadosa y la utilización amplia de imágenes diagnósticas permiten detectar serias lesiones asociadas. Es necesario tener presente que la quemadura de por sí no es la lesión que requiere tratamiento inmediato. Primero se deben atender las lesiones torácicas y cardíacas, las rupturas o perforaciones abdominales, el trauma craneoencefálico, las fracturas costales y de huesos mayores, las heridas abiertas.
Especial atención debe prestarse a fracturas y a heridas de tejidos blandos, las cuales posiblemente aparecerán contaminadas y exhibirán presencia de cuerpos extraños, según haya sido el mecanismo del trauma térmico.
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