Acerca de las quemaduras

La quemadura grave representa el tipo de agresión biológica más severo que puede sufrir el organismo y ponen en peligro la vida del paciente por el permanente riesgo de sepsis y falla multisistémica progresiva. La cicatrización, en las etapas tardías, da lugar a terribles deformaciones estéticas y funcionales.

Se calcula que 80% de las quemaduras pueden ser prevenidas, pues la mayoría ocurre en el hogar. Las estufas de gasolina (Cocinol ) y la utilización de "veladoras" dentro de las habitaciones constituyen, en nuestro medio, causa principal de estas lesiones.

Todo hospital general debe estar equipado y organizado para atender al paciente con quemaduras graves, aunque su posterior tratamiento y rehabilitación puedan ser referidos a un centro especializado.

La piel es uno de los mayores órganos del organismo y sólo el músculo la sobrepasa en peso y extensión. Su extensión es de 0.25 m⊃2; en el recién nacido y de 1.8 m⊃2; en el adulto.

La piel normal cumple funciones de sensibilidad, protección del medio ambiente y termorregulación. La pérdida de una parte sustancial de la piel es incompatible con la vida.

La piel tolera la exposición corta a temperaturas hasta de 40°C, pero de allí en adelante el incremento de la temperatura resulta en aumento logarítmico de la lesión tisular, y a 70°C una exposición fugaz ya produce necrosis de la epidermis.