El cultivo de la vid también influye sustancialmente en el fruto y por consiguiente en el “caldo” que con él se elabore, principalmente la poda, que en ocasiones debe sacrificarse la producción en beneficio de la calidad del fruto, utilizando técnicas y métodos establecidos por los distintos organismos encargados del control y la calificación de los diferentes caldos existentes en todo el mundo.
Los principales nutrientes la planta los adquiere del aire (Carbono, Hidrógeno y Oxígeno) y del suelo (Nitrógeno, Fósforo y Potasio), también adquiere otros microelementos como Cobre, Cinc, Hierro, Boro, Magnesio y cloro entre otros.
También los fertilizantes deben dosificarse en la armónica proporción que el suelo requiera para que puedan transformarse debidamente (sin reacciones no deseadas) y que la planta pueda absorber las cantidades que requieran... Seguimos en la página 4
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