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Introducción acerca de
LOS EQUIPOS
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Si elegir y adquirir equipamiento
para un establecimiento hostelero no es una labor precisamente
fácil, mantenerlo y utilizarlo correctamente para que preste un
servicio óptimo es fundamental.
¿De qué sirve, por ejemplo, una fuerte inversión en la más
moderna de las máquinas electrónicas de café si el desconoce sus
funciones o las peculiaridades de su mantenimiento?
¿Somos conscientes de que un correcto uso de los equipos de frío
no sólo evitará disgustos, sino que contribuirá a ahorrar
energía?.
En un establecimiento donde se sirve comidas y bebidas, con todo
su trajín diario, la maquinaria, el mobiliario y el material de
servicio han de ser objeto de un perfecto uso y manejo. Y no
sólo la elevada inversión que suponen, sino porque hacen posible
y facilitan el trabajo diario y contribuyen, en definitiva, a la
satisfacción del cliente y del propio trabajador.
Todo el personal ha de estar instruido sobre el mantenimiento y
limpieza de los diferentes equipos, así como sobre las
precauciones de uso y manejo de los mismos. No basta con
adquirir la cafetera o el exprimidor más avanzados: el hostelero
tiene hoy en día a su disposición una amplia gama de máquinas
tan sofisticadas como prácticas, y debe tener muy en cuenta las
características técnicas, sobre todo a la hora de su
instalación, para obtener el máximo rendimiento, solucionar
fallos y evitar posibles accidentes.
Además de <<empaparse>> sobre las características de la máquina,
conviene dejar a la vista un resumen escueto de las precauciones
de uso y manejo, para que el operario las tenga presente en todo
momento.
Y otro punto fundamental: los catálogos han de guardarse
ordenados y en lugar seguro junto a las garantías y facturas de
compra, para posteriores consultas o reclamaciones....
Acerca de LAS CÁMARAS
FRIGORÍFICAS
El equipamiento de frío también merece mención aparte, por su
papel primordial en la conservación de alimentos y por su
creciente presencia en cualquier establecimiento.
La avanzada tecnología en lo que a sistemas de refrigeración se
refiere hace que el hostelero disponga de eficaces máquinas que
prácticamente no requieren mantenimiento. Sin embargo, deben
cumplirse unos requisitos mínimos:
- No poner en funcionamiento las cámaras móviles hasta que
no estén perfectamente instaladas.
- Es conveniente que el aceite de los compresores esté
asentado.
- No apagar y encender los interruptores de forma
caprichosa en intervalos cortos de tiempo, para evitar que
los compresores se deterioren.
- Regular el termostato a la temperatura deseada.
-
Cerciorarse de que la
temperatura que marcan los indicadores se corresponde a la
realidad, y supervisarla periódicamente, sobre todo al
comienzo y al cierre de la jornada de trabajo.
La limpieza de
las cámaras debe ser exhaustiva y meticulosa, además de
periódica.
A la hora de realizarla:
- Conviene planificar previamente la tarea, para mantener
abierta la cámara el menor tiempo posible.
- Hay que programar las limpiezas a fondo, cuando,
por razones de producción, las existencias sean mínimas.
- Si la limpieza es afondo y se requiere trasladar el
género a otros lugares, hay que cuidar que no se rompa la
cadena de frío.
- Una vez que la cámara está vacía, hay que dejar que vaya
perdiendo progresivamente la temperatura.
- Retirar los recipientes de recogida de agua de la propia
descongelación, si los hubiera. Jamás ha de retirarse el
hielo adherido a las paredes con objetos punzantes.
- Desmontar los estantes que así lo permitan para su
limpieza en otro lugar.
- Limpiar los estantes y la base de las cámaras con
agua ligeramente jabonosa y sin perfume.
- Secar perfectamente.
- Ningún género, producto o elaboración puede estar en
contacto con superficies de la propia cámara.
- Ordenar los productos, géneros o elaboraciones por
naturalezas o especies, evitando la transmisión de sabores
entre sí.
- Cerrar puertas.
- Regular termostatos y observar indicadores de
temperatura....
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