Son aguardientes obtenidos mediante la destilación del zumo de las manzanas una vez haya fermentado. Un ejemplo característico de estos aguardientes es el Calvados que se obtiene de la destilación de la sidra elaborada con el 40% de manzanas dulces, el 40% amargas y un 20% de agrias o ácidas. Para la obtención e los mejores Calvados, también utilizan solamente los “corazones” de la destilación. También envejece en roble y posteriormente lo comercializan mezclando aguardientes de distintas edades y comarcas específicas. Los aguardientes de sidra que se producen en Asturias y Euzkadi proceden de manzanas de óptima calidad y el método de elaboración es el mismo que se utiliza para el calvados en el Pays d´Auge. El aguardiente de sidra procedente de EEUU recibe el nombre de applejack